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DESARROLLAN PRODUCTO CON CABEZAS DE CAMAÓN PARA ALIVIAR LESIONES EN LA PIEL 

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El Itson, a través del área de biotecnología desarrolló un medicamento en gel, esponjas y micro-esferas, entre otros a base de cabeza de camarón gracias a un componente llamado Quitosano, el cual ayuda a la cicatrización en lesiones como quemaduras, úlceras varicosas, pie diabético y amenaza de gangrena, dio a conocer el Dr. en Biotecnología, Jaime López Cervantes.

Comentó que están por recibir la patente, pero ya se utiliza el medicamento gracias a un convenio que realizó la institución con el IMSS y se les aplica a los pacientes de la Unidades de Especialidades que atienden y el resultado ha sido que se han evitado amputaciones en dedos y pies a quienes padecen diabetes o la cicatrización de heridas provocadas por accidentes como quemaduras y todos han sido exitosos comentó el investigador Nivel 3 del SNI y quien encabeza el proyecto, el cual ya está registrado y se encuentra en proceso de tener la patente ante el Instituto Mexicano de Propiedad Intelectual (IMPI), lo cual será en el 2019.

El parque acuícola La Atanasia, el antecedente

Todo comenzó en 1994. El Instituto Tecnológico de Sonora comenzó la operación del primer parque acuícola en el Estado de Sonora: La Atanasia donde se producía en alrededor de 50 hectáreas camarón en estanques con gran éxito. Pero se presentaba un problema: los desechos del crustáceo. Principalmente la cabeza que iba a parar a basureros, drenajes, canales y otros lugares.

Es cuando el área de investigación en biotecnología comienza a hacer su trabajo y hacen estudios sobre el aprovechamiento de lo que se le arrancaba a este alimento marino que para los años 97 a 98 en un área de 500 a 600 hectáreas se producían hasta 60 toneladas de camarón cultivado de las cuales el 35% del total era la cabeza del camarón, que se convirtió en una fuente de contaminación muy fuerte.

Fue en esa época que arranca esa línea de investigación en el área de biotecnología del Itson, ya que Jaime López detectó la ‘oportunidad de encontrar alternativas de aprovechamiento y por ello se dedicaron a hacer pruebas y métodos químicos para darle un procesado, que al principio no fueron factibles, porque encontramos que los subproductos que se obtenían eran mucho más peligrosos, ya que buscaban extraer la quitina, usando sosa cáustica que al final del proceso, tenía mucha concentración de Hidróxido de Sodio, que es su nombre químico por lo que fue descartada’.

Para 2003-2004 comenzaron a utilizar enzimas para degradar los componentes de la cabeza de camarón, la que pasaba por un proceso de trituración y fermentación para obtener cuatro productos: quitina, proteínas, lípidos y pigmentos, que les permitió validar el método que usaron y lo que les permitió encontrar una alta concentración de aminoácidos libres en la parte proteica, que por ese entonces era utilizada en la Unión Europea, principalmente en España como fertilizante en la agricultura.

La cabeza de camarón como fertilizante agrícola

El resultado de esa investigación, comentó el Dr. López Cervantes fue la apertura para el 2005-2006 con el apoyo del gobierno de Eduardo Bours Castelo, de una planta procesadora de nombre Bioderpac en Etchojoa, en unas bodegas que les facilitó el estado por varios años y comenzaron una ‘alianza con varios inversionistas de baja capacidad económica, pero con muchas ganas de trabajar’ y para el primer año tenían capacidad para procesar alrededor de 200 toneladas de cabeza de camarón.

Para 2007, recuerda Jaime López que un grupo de inversionistas de Noruega, se enteraron a través de las publicaciones que realizaban sobre el proyecto y la empresa Agrinos y para el 2009, con la participación de los empresarios europeos se procesaban alrededor de 6000 toneladas de desecho para poner a prueba el método y comprobar si era beneficioso. A partir de ahí, la empresa entró de lleno al aprovechamiento de la cabeza de camarón y en el 2014 el Itson con su equipo de investigación, cerró su ciclo de participación en esta área, aseveró Jaime López Cervantes.

 

Beneficios de la salud, nueva etapa

Y a través de las investigaciones que siguieron haciéndose con la cabeza de camarón, que se obtuvo el Quitosano, que tiene una aplicación en agricultura, medicamentos, alimentos, fabricación de recubrimientos para hortalizas y envases biodegradables por ser un antimicrobiano, relacionado con la biomedicina y a partir de ahí se enfocaron en desarrollar productos para beneficiar a los pacientes con diabetes en la cicatrización, además de quienes padecen ulceras varicosas, afectados por quemaduras, entre otros.

Esto se debe aseveró Jaime López a que el Quitosano promueve la regeneración celular a través de la granulación de la herida que con cada aplicación va rellenándose hasta llegar a sanarla y pudieron comprobar en pacientes del IMSS que se lograron resultados en casos extremos donde el riesgo de amputación de esa parte del cuerpo era inevitable.

Para el doctor en biotecnología, uno de los objetivos de su labor es socializar  y democratizar la investigación para que los beneficios lleguen a toda la población, sobre todo a quienes no cuentan con los recursos para comprar medicamento caro, pero necesitan tenerlo en casa.

Se asume como investigador de tiempo completo y asegura que el trabajo que realiza junto con su esposa, la investigadora Dalia Sánchez y el equipo que han formado por varios años ha dado frutos como este medicamento que puede ser adquirido por personas de cualquier estatus socioeconómico.

Finalmente, Jaime López Cervantes tiene la certeza de que una vez que cierren el ciclo con el Quitosano y llegue a comercializarse el producto para beneficiar a la población de todos los niveles sociales, seguirán investigando en otras áreas de la biotecnología para cumplir con uno de los objetivos de toda universidad: desarrollar proyectos de investigación que generen impacto en la sociedad.

 

 

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